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PROYECTO EDUCATIVO 2013 - 2016

Identificación Histórica:  

 

      A partir de la inserción que el Programa “Caleta Sur” tiene en la comuna, se detectó la necesidad de generar una propuesta educativa con población preescolar,  focalizada en niños y niñas de familias con uso abusivo de drogas y en condiciones de extrema marginalidad y exclusión social.

La Sala Cuna y Jardín Infantil "Alen" Caleta Sur, propone una acción integral para garantizar derechos y necesidades de niños y niñas de la comuna de Lo Espejo, impartiendo un proyecto educativo multidisciplinario que abarca el desarrollo y la funcionalidad física, psicológica, social, cognitiva y emocional.

Por estas razones, a partir del 14 de abril de 2003, se dio inicio al Centro Educativo para Lactantes y Preescolares "ALEN CALETA SUR", el que estaba dirigido a niños y niñas en cuyos hogares existía consumo problemático de drogas y que han sido fuertemente impactados por las condiciones socioeconómicas generadas por el modelo de desarrollo neoliberal.

            Como primera instancia esta experiencia nace como un sistema de cuidados básicos y de protección para un grupo de 10-15 niños y niñas de la comuna de Lo Espejo, el cual estaba en manos de algunos profesionales de la Corporación Caleta Sur. En el año 2004 la Corporación “Caleta Sur”  estableció un convenio de colaboración con la Junta Nacional de Jardines Infantiles –JUNJI-, en el que ambas partes se comprometen a dar curso a todas aquellas acciones que propicien un buen funcionamiento tanto en el ámbito educativo, administrativo y económico de la Sala Cuna y Jardín Infantil “Alen Caleta Sur”, con el objeto de proporcionar una atención educativa integral a 50 niños y niñas de la comuna de Lo Espejo.

Una de las principales tareas del desarrollo del proyecto educativo ha sido generar una propuesta que responda a la realidad de los niños/as atendidos, por esto a continuación se detallan la visión, misión, objetivos generales y específicos, y la planificación educativa anual de esta organización educativa.

Finalmente, se debe agregar que en la actualidad se cuenta con el financiamiento de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI) para  una cobertura de 82 niños(as), de 0 a 4 años 11 meses.

 

Descripción de niveles:

 

  • Nivel sala cuna: 20 niños y niñas de 84 días hasta los 2 años (autorización solo para 3 lactantes menores de 6 meses).

  • Nivel medio: 30 niños y niñas de 2 años hasta 3 años 6 meses.

  • Nivel transición: 32 niños y niñas de 3 años 6 meses hasta 4 años 11 meses.

 

Descripción del personal:

 

 

Cargo                                            Cantidad

Directora                                             1

Educadora pedagógica                       3

Técnico en

educación de párvulos                        8

Auxiliar de aseo                                  1

Manipuladoras de alimentos               2

 

 

MARCO TEORICO FILOSOFICO

 

Defendemos una educación centrada en el quehacer solidario, el respeto de los derechos y el desarrollo de la identidad.
Propiciamos como comunidad educativa aunar nuestras capacidades y esfuerzos para desarrollar una experiencia que tenga como eje y esencia la interacción fecunda y afectiva entre todos nuestros miembros.
Fomentamos una educación centrada en la persona, brindando a los niños y niñas de nuestra comunidad educativa un ambiente cálido, de respeto y de confianza.
Potenciamos una experiencia educativa en donde las familias desarrollen un papel protagónico, centrándonos en sus importantes habilidades educativas y en su rol fundamental de primeros mediadores de las experiencias de aprendizaje y desarrollo de los niños y niñas.

 

MISIÓN:

 
“Aspiramos a generar un espacio socioeducativo cálido, centrado en el respeto y la dignidad, dirigido a niños y niñas que viven en condiciones de marginalidad, exclusión social y vulneración de derechos, a través de experiencias directas y activas, que permitan construir y desarrollar experiencias de aprendizaje significativas”.

 

 
VISIÓN:

 

“Nuestros niños y niñas se desarrollarán como personas íntegras, capaces y autónomas a partir de la acción y reflexión de la realidad a la que se vean enfrentados. Asimismo,  podrán insertarse en la Educación básica contando con una base sólida de conocimientos, habilidades y valores  basado en la dignidad, los derechos y la igualdad,   que les permitirán comprender y trabajar en pro de los  desafíos de un mundo en creciente cambio y transformación”.

 

 
OBJETIVOS:

 

Objetivo General:

 

“Favorecer procesos socioeducativos a los niños y/o niñas y a sus familias centrados en el respeto, la dignidad y los derechos”.

 

Objetivos específicos:

 

  • Favorecer experiencias en los niños y niñas que permitan el desarrollo de destrezas y habilidades cognitivas, sociales y motrices.
  • Implementar experiencias y espacios que permitan otorgarle protagonismo en los procesos socieducativos a todos los componentes de la comunidad educativa (niños, niñas, padres, apoderados, miembros del equipo).
  • Potenciar procesos que permitan la adquisición de valores y principios básicos de convivencia y comunicación en todos los componentes de la comunidad educativa.

 

DEFINICIÓN DEL MARCO CURRICULAR

 

Tomando en cuenta lo propuesto en las Bases Curriculares de la Educación parvularia, a través de sus principios pedagógicos:

 

  • Bienestar: toda situación educativa debe propiciar que cada niño/a se sienta plenamente considerado en cuanto a sus necesidades e intereses de protección, protagonismo, afectividad y cognición, generando sentimientos de aceptación, confortabilidad, seguridad y plenitud, junto al goce por aprender de acuerdo a las situaciones y a sus características personales. Junto con ello, involucra que los niño/as vayan avanzando paulatina y conscientemente en la identificación de aquellas situaciones que le permiten sentirse integralmente bien, y en su colaboración con ella.
  • Actividad: la niña y el niño deben ser efectivamente protagonistas de su aprendizaje a través de procesos de apropiación, construcción y comunicación. Ello implica considerar que los niños/as aprenden actuando, sintiendo y pensando, es decir, generando sus experiencias en un  contexto en que se les ofrecen oportunidades de aprendizaje según sus posibilidades, con los apoyos pedagógicos necesarios que requiere cada situación y que seleccionará y enfatizará la educadora.
  • Singularidad: cada niño y niña, independientemente de la etapa de vida y del nivel de desarrollo en que se encuentre, es un ser único con características, necesidades, intereses y fortalezas que se deben conocer, respetar y considerar efectivamente en toda situación de aprendizaje. Igualmente, se debe tener en cuenta que la singularidad implica que cada niño aprende con estilos y ritmos de aprendizajes propios.
  • Potenciación: el proceso de enseñanza/ aprendizaje debe generar en las niñas y niños un sentimiento de confianza en sus propias capacidades para enfrentar mayores y nuevos desafíos, fortaleciendo sus potencialidades integralmente. Ello implica también una toma de conciencia paulatina de sus propias capacidades para contribuir a su medio desde su perspectiva de párvulo.
  • Relación: las situaciones de aprendizaje que se les ofrezcan al niño/a deben favorecer la interacción significativa con otros niño/as y adultos, como forma de integración, vinculación afectiva, fuente de aprendizaje, e inicio de su contribución social. Ellos conlleva generar ambientes de aprendizajes que favorezcan las relaciones interpersonales, como igualmente en pequeños grupos y colectivos mayores, en los cuales los modelos de relación que ofrezcan los adultos juegan un rol fundamental. Este principio involucra reconocer la dimensión social de todo aprendizaje.
  • Unidad: el niño/a como persona es esencialmente indivisible, por lo que enfrenta todo aprendizaje en forma integral, participando con todo su ser  en cada experiencia que se le ofrece. Ello implica que es difícil caracterizar un aprendizaje como exclusivamente referido a un ámbito específico, aunque para efectos evaluativos se definan ciertos énfasis.
  • Significado: una situación educativa favorece mejores aprendizajes cuando considera y se relaciona con las experiencias y conocimientos previos de las niñas y niños, responde a sus intereses y tiene algún tipo de sentido para ellos. Esto último implica que para la niña o el niño las situaciones educativas cumplen alguna función que puede ser lúdica, gozosa, sensitiva o práctica, entre otras.
  • Juego: enfatiza el carácter lúdico que deben tener principalmente las situaciones de aprendizaje, ya que el juego tiene un sentido fundamental en la vida de la niña y el niño. A través del juego, que es básicamente un proceso en sí para los párvulos y no sólo un medio, se abren permanentemente posibilidades para la imaginación, lo gozoso, la creatividad y la libertad.

       

Se considera necesario implementar la metodología curricular High Scope. Currículo que proporciona enormes beneficios no sólo para los niños y niñas pertenecientes a esta comunidad educativa,  sino, también, para los adultos que la conforman.

 

Además, se cree que es una modalidad curricular con  claridad en sus principios, que permite una implementación del espacio determinada, una rutina diaria consistente y, en definitiva, un plan de trabajo curricular muy completo y de calidad.

 

Para fundamentar con claridad la propuesta de este currículo es que ha continuación se presentan  sus características, principios generales, entre otros.

 

Orígenes del currículo High Scope:

 

  1. El currículo de High Scope fue desarrollado originalmente por la Fundación de Investigaciones Educativas High Scope, como parte del movimiento de educación compensatoria de los años sesenta en Estados Unidos. Sin embargo, como propuesta de marco abierto, a lo largo de los años se ha ido reestructurando hasta alcanzar su versión actual, que está descrita en el libro publicado en 1995 con el título de Educating Young Children (Curr y Weikart, 1995).
  2.  
  3. En la década de 1980, la teoría psicogenética de Piaget abrió las posibilidades para contar con un marco teórico de referencias congruentes con el anhelo de ofrecer a los niños y niñas un ambiente que se ajuste a sus intereses, necesidades y niveles de desarrollo.
  4.  
  5. “Este currículo fue diseñado en parte en la teoría epistemológica de Piaget y en las ideas educativas de John Dewey, quienes coinciden que la educación infantil debe centrar en cómo los niños aprenden a pensar y a resolver problemas a través de su desenvolvimiento activo en experiencias personales significativas”[1].   

 

El currículo High Scope es un programa educativo innovador para la educación infantil, que pretende hacer realidad varias de las implicaciones pedagógicas que pueden derivarse de la teoría de Piaget sobre el desarrollo intelectual. Su preocupación central es la creación de un programa educativo que sea válido en términos de desarrollo, que ejercite   y desafíe  las capacidades que surjan en una determinada etapa del desarrollo; que estimule y ayude al niño a desarrollar su patrón distintivo de intereses, talentos y metas a largo plazo; presentando experiencias de aprendizaje cuando el niño o la niña se encuentre evolutivamente en condiciones para dominar, generalizar,  y retener lo que aprende y las expectativas a futuros.    

 

Esta modalidad curricular propone  4 principios educativos básicos, dentro de los cuales se encuentra su piedra angular: “los niños construyen su entendimiento del mundo a partir de su propia experiencia con la gente, con los materiales y las ideas (principio basado en las teorías de Jean Piaget y otros psicólogos del desarrollo). Es decir, todos los niños son aprendizajes activos y adquieren conocimientos experimentado activamente el mundo que los rodea, al elegir, explorar, manipular, practicar y transformar”

 

Como se dijo antes, Jean Piaget es uno de los teóricos que entrega mayores aportes a este concepto, ya que postulaba que el conocimiento no surgía ni de los objetos, ni del niño, sino de las interacciones entre el niño y esos objetos. Así también, John Curríc aporta su teoría y explica que “los niños incorporan sólo aquellos componentes que su estructura mental puede asimilar, sin tener un cambio drástico”.  Basándose en estos postulados  el currículo High Scope propone que el aprendizaje debe ser visto como un cambio evolutivo en donde los niños van construyendo sus propios modelos de realidad, que van transformando con el tiempo al vivir nuevas experiencias. De esta forma, las experiencias directas e inmediatas con todo lo que los rodea, deben ser esenciales para la reestructuración cognoscitiva, y por ende para el desarrollo. Así, los niños aprenderán  conceptos, formarán ideas, todo a través de una actividad autoiniciada como moverse, escuchar, buscar, sentir, manipular, etc.

 

 

Beneficios de la modalidad curricular:

 

De acuerdo a diversas investigaciones que se han realizado a los resultados alcanzados por el Programa Preescolar Perry de High Scope, es posible decir que dentro de los numerosos benéficos que otorga este tipo de escenarios se encuentran:

 

  • Los niños/as y los adultos gozan de libertad para aprender: “cuando trabajan juntos en un escenario de aprendizaje activo,  con un ambiente social de apoyo,  se motiva a los niños a que pongan en práctica sus propias intenciones. Los adultos los alientan a que usen lo que conocen para solucionar problemas e iniciar nuevas experiencias de las cuales obtienen nuevas percepciones. Los niños aprender por medio de la experiencia y construyen su propio entendimiento del mundo. Los adultos también aprenden acerca de las aptitudes individuales de los niños, cómo interactuar en forma  auténtica para apoyar el desarrollo de cada niño, y además, conocen su propio potencial para proporcionar al apoyo adecuado”[2]. Frente a esto, ambos logran aprendizajes significativos, el niño/a con relación al mundo y frente a los que lo rodean, y el adulto con relación al niño/a y su propia persona. 

 

  • Los niños y niñas adquieren experiencias en la formación de relaciones positivas: “en un escenario de aprendizaje activo, en el cual los adultos comparten el control, alientan la solución de problemas e invierten una parte genuina de sí mismos  en sus interacciones con los niños, se configura un estilo interpersonal positivo. Los adultos son amables y pacientes, los niños aprenden a apreciar estas cualidades y en su trato mutuo, pueden exhibir esas mismas cualidades. Las interacciones positivas no son automáticas, más bien, esas relaciones se forman con el tiempo bajo la influencia de los modelos de rol de comprensión e interés de los adultos”[3].

 

  • Los adultos ven las conductas de los niños y niñas en términos de desarrollo: por ejemplo, “los adultos tienden a considerar el conflicto social como el resultado de la tendencia de los niños a centrase en sus propias intenciones, más que como resultado de un deseo de ser traviesos o mezquinos”[4].

 

  • Los niños y niñas evolucionan en su capacidad para confiar, ser autónomos, tomar la iniciativa y sentir tanto empatía como seguridad en sí mimos: “los adultos se esfuerzan en apoyar las iniciativas de cada niño, de modo tal que cada uno de ellos obtenga un sentido de autocontrol y competencia cuando hacen elecciones y toman decisiones”[5]

 

  • Los niños y niñas “desarrollan mayor iniciativa, mejores relaciones sociales y habilidades motoras, asimismo, muestran mayores niveles de desarrollo en general.
  • Los niños muestran mayor desarrollo cognitivo, incluidas las áreas de representación, clasificación y lenguaje”[6].

 

A largo plazo: “reportan menos delincuencia juvenil en sus años de adolescencia”[7], muestran mayor responsabilidad social, con ingresos y posición económicas más elevados, mayor desempeño educativo, alto porcentaje de compromiso con el matrimonio, entre otros.  

 

  1. [1]Lavanchy S. Y Suzuki E. 1996
  2. [2] Hohmann, M  y Weikart, D 1999.  “La Educación de los Niños Pequeños en Acción, manual para profesionales de la educación infantil”, capítulo 2: “Establecimiento de un ambiente de apoyo: los fundamentos de las interacciones positivas entre adulto-niños”, Pág. 70 y 71.  Editorial trillas.
  3. [3] Hohmann, M  y Weikart, D 1999. “La Educación de los Niños Pequeños en Acción, manual para profesionales de la educación infantil”, capítulo 2: “Establecimiento de un ambiente de apoyo: los fundamentos de las interacciones positivas entre adulto-niños”, Pág. 71. Editorial trillas.
  4. [4] Hohmann, M  y Weikart, D, 1999. “La Educación de los Niños Pequeños en Acción, manual para profesionales de la educación infantil”, capítulo 2: “Establecimiento de un ambiente de apoyo: los fundamentos de las interacciones positivas entre adulto-niños”, Pág. 71.  Editorial trillas.

[5] Hohmann, M  y Weikart, D 1999. “La Educación de los Niños Pequeños en Acción, manual para profesionales de la educación infantil”, capítulo 2: “Establecimiento de un ambiente de apoyo: los fundamentos de las interacciones positivas entre adulto-niños”, Pág.  72.  , Editorial trillas.

[6] Barocio, R. 1998: “Ambientes para el aprendizaje activo”, Compendio de lecturas, Pág 10. editorial Trillas.

[7] Barocio, R. 1996: “Interacción adulto-niño, en el currículo de High Scope, compendio de lecturas”; Pág. 11. Editorial Trillas..